Buen día, hay tantos ruidos que ya no se escucha mi voz. Camino y no recuerdo, ¿Yo era libre o soy de alguien? Los edificios, tienen hambre y ya se acerca, la hora de almuerzo. No hay tiempo. No hay tiempo. No hay tiempo, a menos que vengas a romper el reloj. No llego, es tarde, no duermo, solo quedan calles que lastimas. Hablo solo o con palomas, ellas entienden todo lo que escondemos en el miedo. Y los árboles no se deciden si morir o ahorcarnos. No hay Paz. No hay Paz. No hay paz, a menos que vengas para hacerme dormir.
viernes, 23 de septiembre de 2011
La cocina de contratapa
Los ingredientes no importan, tampoco su calidad y/o precio, mucho menos las ollas, sartenes,cacharros, bártulos metaleros cocineros, cucharas de madera, cucharones o utensillos inútiles siempre reemplazables con el único tenedor limpio disponible. No importa cual es el menú, su preparación en ningún orden establecido no es relevante, además el mantel y el cenicero lleno sobre la mesa o las migas del día anterior son fundamentalmente no son trascendentales. Lo importante es que todos estemos sentados alrededor de la mesa con nuestros banquitos, sillas de rey, reposeras, troncos o simplemente sentados en el piso.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Cuando la noticia comete un crimen
"Un crimen, un robo, un asalto, un adulterio con homicidio son sucesos sin repercusión social. El delito mayor es darles una divulgación indebida, repartirlos por todos los ámbitos, redactados por plumas expertas en sensacionalismo, bajo títulos pomposos, como si se quisiera que todos los hombres tomaran por modelos las fechorías que relatan. Más delito que el delito es la publicidad morbosa del delito",
Raúl Scalabrini Ortiz, en "El hombre que está solo y espera"
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