Podríamos poner una pequeña descripción de la última emisión de nuestro programa, pero no, he aquí el audio en estéreo
programa del 25 de febrero
viernes, 25 de febrero de 2011
Editorial eterna
Este es el primer programa, y como tal, está lleno de anhelos, de expectativas y, por sobre todo, de objetivos. Y muchos objetivos encierran siempre alguna pretensión. En este caso es la originalidad. Sin embargo, quien crea que puede ser original con solo sentarse a esperar que las musas se le presenten es, al menos, un necio. Es por eso que desistí de innovar en soledad y, en cambio, los invito a todos ustedes a que me ayuden a transformar lo inventado y, quizás, transitando por terrenos ya explorados, hagamos nuevos descubrimientos. Por caso, tampoco pretendo ofrecer una hora a pura objetividad. Ni siquiera las ciencias duras, como la física o la matemática, ostentan ese privilegio ya que la mera elección del objeto de estudio –desde un cromosoma hasta un hecho político– conlleva indefectiblemente algún grado de imparcialidad. Entonces, les propongo presentar distintas subjetividades, opiniones diversas, de variados actores y de observadores del mundo de la política, la economía, la cultura y el deporte. Y, tal vez, en la diversidad de esas subjetividades no llegaremos a la verdad, como hecho objetivo, pero sí podremos cada uno formarnos una versión de los hechos un poco menos sesgada de intereses y de pasiones. En estos tiempos en que la desinformación se oculta en su propia antítesis, la sobre-información, es necesario tamizar tantos datos y evitar que ese bombardeo nos distraiga de lo importante. Impedir que quedemos atrapados en el discurso. Como dice el siguiente tema: que no te haga bobo. . . que no nos haga bobos.
Cristian Carrillo, editorial del primer programa, marzo 20
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